Desde que ambos países rompieron relaciones diplomáticas tras la revolución islamista, ningún presidente se había acercado tanto a Teherán. Tras más de una década de guerras sin victoria en Irak y Afganistán, las negociaciones con Irán sirven de ejemplo de la política exterior de Obama: diplomática, multilateral y abierta al diálogo con los enemigos.
El desenlace, en los próximos tres meses, medirá el éxito o fracaso de esta política exterior y quizá de la presidencia de Obama.
En mi opinión el éxito es crucial porque afectará a situaciones explosivas como Irak, Sira, Yemen así como al conflicto entre Israel y Palestina ya que Israel aliado de EEUU se mostraba en contra del acuerdo iniciado por Obama.
La carrera nuclear viene de muy lejos, y como sucede en el origen de algunos conflictos son acciones promovidas por EEUU y que después se vuelven en su contra. Ser el gendarme del mundo supone tomar decisiones muy arriesgadas, hay que buscar equilibrios, favorecer a unos y perjudicar a otros, se supone que el objetivo final es la: Paz Mundial. Detrás de la carrera nuclear de Irán, subyace una cuestión de fondo que está en el origen del problema: el dominio de una zona por la que circula la mayor parte del petróleo del mundo. El lugar concreto donde se focaliza la mayor tensión es el estrecho de Ormuz, los incidentes en esta zona son constantes. Además, hay que añadir la presencia del estado de Israel y el conflicto palestino, elemento que no favorece la paz y la tranquilidad, teniendo en cuenta que el discurso israelí casi siempre es bélico y pocas veces promueve el diálogo.En 2.005 con la llegada al poder de Mahmud Ahmadineyad se revitalizó el desarrollo nuclear y en los últimos años se ha pensado que Irán podría tener bombas atómicas muy pronto.
ResponderEliminarLa verdad que la papeleta para Obama no es nada fácil, además están cerca las elecciones presidenciales y Netanyahu como primer ministro israelí tampoco ayuda lo más mínimo. En la distancia, el mayor enemigo parece Israel, pero quizás las tensiones más preocupantes están dentro del propio mundo árabe. En el caso de que Irán lograse tener bombas atómicas, podría pasar cualquier cosa, con unas consecuencias imprevisibles para el resto del mundo.
Obama y EEUU han comprendido después de sus intervenciones bélicas poco exitosas de: Irak y Afganistán. Que la guerra no es el mejor camino para conseguir ciertos objetivos. En muchos casos, es más efectiva la negociación o las sanciones que la guerra. Tampoco les ha ido muy bien “descabezando” a los gobiernos existentes.
En mi opinión, es que todos nos jugamos más de lo que nos parece y debemos confiar en que, principalmente EEUU, sepa manejar la situación, de lo contrario todos lo va a pasar muy mal.